ads

CLITORIS: Órgano pequeño situado en el extremo superior de los labios menores de la vulva. Dado su estructura eréctil, aumenta de volúmen cuando la mujer es estimulada sexualmente. Es muy sensible al tacto a causa de la gran cantidad de terminaciones nerviosas que contiene y juega un papel fundamental en el proceso.

Los genitales de la mujer

El clítoris

Es la parte más sensible sexualmente del cuerpo de la mujer y la más fácil de estimular. Debe hacerse suavemente y sin precipitación, para que no resulte molesto. Tienes que evitar tocar el clitoris si esta seco, por ello, lubrica con saliva tus dedos antes de tocarlo. La estimulación del clítoris con el extremo del pene erecto del compañero es una sensación extremadamente placentera para muchas mujeres.

La vagina

La entrada de la vagina es rica en terminaciones nerviosas y reacciona con intensidad a toda clase de caricias. Los labios menores de la vagina son mucho más sensibles que los mayores, sobretodo a lo largo de la superficie interior. En la pared frontal de la vagina se encuentra el denominado punto G, terriblemente sensible a la estimulación erótica. Un divertido juego sexual que pueden practicar todas las mujeres a solas o con la pareja es la búsqueda exacta del punto G.
Los genitales del hombre

Los testículos
Son extremadamente sensibles. Pueden estimularse con la lengua, mediante suaves lamidos o manualmente mediante caricias. Siempre hay que ir con cuidado y no dar toques bruscos ni golpes.

El pene

Es la zona más sensible de un hombre y por lo tanto donde recibe las sensaciones más intensas y placenteras. Todo el pene es muy sensible, pero hay dos partes que lo son extremamente:
El glande, o cabeza del pene, es extremadamente sensible, sobretodo en su extremo (la corona) ya que es particularmente rico en terminaciones nerviosas.
El frenillo, o tambíen llamado punto V del hombre.
Debido a la extrema sensibilidad de estas dos partes del pene, la mejor forma de estimulación es la oral, ya que el contacto con la lengua es mucho más suave que con las manos o los dedos. Se pueden dar pequeños golpecitos con la punta de la lengua y suaves lamidos dando circulitos encima, alternando con pasadas verticales y horizontales. En caso de que se usen los dedos o cualquier otra parte del cuerpo u objeto, hay que tener la zona bien lubricada para que el contacto sea suave.