Gracias a los ladrones.

 

Nunca pensé que relataría lo que a continuación haré.

 
Nunca pensé que relataría lo que a continuación haré. Primero debo decirles que preservare el anonimato por cuanto sé que algunas de mis amistades frecuentan esta pagina. Comenzaré diciéndoles que tengo en la actualidad 32 años, soy morocha , alta , de cabello negro en melena y un cuerpo que, según mis amistades, es bastante apetecible, sobre todo mis senos que sin ser demasiado grandes tienen lo suyo. Mi nombre , Maria Eugenia, no es real pero si la historia que paso a relatarles. Hace unos seis años, cuando todavía no me había casado y vivía con mis padres, mi madre tuvo que viajar por razones de negocios por un par de días. Yo siempre fui una chica independiente y salía y volvía a casa cuando me parecía. No fue distinto esa vez y le dije a mi padre (48 en ese entonces) que me iba al cine y después a cenar con unas amigas a lo que solo respondió "cuídate nena", Déjenme decirle que vivíamos en un barrio que si no era de lo mejor era bastante de media clase alta. Yo regrese alrededor de las dos de la mañana y cuando me acercaba a mi casa noté que había movimiento inusual dentro de la misma, extrañada abrí la puerta y escuche unos ruidos provenientes del dormitorio de mis padres, me acerque al mismo sigilosamente pensando que mi madre había vuelto de improviso y estarían haciendo "sus cosas", justo antes de entrar sentí una voz ronca a mi espalda que a viva voz dijo: - Quien es esta potra? (yo estaba vestida con una blusa escotada que dejaba ver casi hasta el nacimiento de mis areolas y una minifalda que realzaba mis largas piernas) me volví y vi a un tipo desconocido y con su cara dibujando una sonrisa entre lasciva y amenazante, desde dentro del dormitorio escuche la vos de mi padre que grito !!!!es mi hija!!! y suplicando agrego: "por favor no le hagan nada, llévense todo el dinero que encuentren pero por favor no la toquen" Tu hija? - pregunto otra voz desde adentro- y dirigiéndose a su compinche le dijo: - hazla pasar , loco. Acto seguido, el que había hablado primero me dio un tremendo empujón y fui a caer al suelo muy cerca de un sillón que mis padres suelen usar para mirar la TV. y ahí estaba mi padre sollozando de rabia atado al mismo y sin poder defenderme, se le veía en su rostro la desesperación y la impotencia de no poder hacer nada en mi favor. El segundo ladrón (lo eran y habían entrado a robar, por supuesto), dijo: así que no quieres que nos cojamos a tu "nena", ja ja ja ja, bueno, que serias capaz de hacer para que nosotros no la pasemos por las armas? - lo que ustedes quieran - contesto papá.
Seguro? volvió a preguntar el mismo tipo, Si, reitero mi papá. A todo esto el primer tipo me había levantado y me había tirado sobre la cama sin ningún miramiento y caí toda desmadejada y creo que uno o dos botones de mi blusa se libraron dejando a la vista mis pechos y mis piernas descuidadamente abiertas dejando ver parte de mi tanga, Yo estaba aterrada porque sabia que los dos hijos de P. iban a abusar de mi delante de mi padre y el nada podría hacer , solo recibir mas golpes de los que ya le habían propinado haciéndole sangrar por boca y nariz y parte de una ceja sangrando.
En un momento los dos rufianes comenzaron a secretear entre ellos, aparentemente ideando lo que harían para divertirse conmigo. El segundo tipo se dirigió a mi padre y le dijo, bueno, si juras que vas a cumplir todo al pie de la letra lo que te indiquemos, te prometemos que no le tocaremos un solo pelo a tu "nena". Inmediatamente mi padre dijo - Si!!! lo juro. Muy bien dijeron al unísono los dos ladrones procediendo a desatarlo y ordenándole que se lavara la cara, cuando mi padre volvió del baño habiendo cumplido con la primera orden, pregunto, bueno, que quieren que haga? El que parecía que mandaba entre los dos le dijo: Anda y sácale la blusa a tu "hijita" Mi padre esbozo un; están locos? y recibió una tremenda trompada en la espalda haciéndolo casi caer, Yo, que me había sentado al borde la cama, le dije - papi, hace lo que te dicen o te van a matar!!!!!! yo replique- si no lo haces vos lo hacen ellos y será peor para mi (ya llorando desesperada). Mi padre me miro pidiéndome perdón silenciosamente y se acerco a mi y estiro sus manos temblorosas y comenzó a desprender los botones de mi blusa mirando hacia el costado. El otro ladrón le dijo que si no miraba lo que estaba haciendo me cogían sin mas, yo le tome la cara a mi papi con mis dos manos y lo obligue a que me mirara. Cuando me saco la blusa los otros dijeron - ahora le sacas el brassier- mi padre me miro a los ojos y yo le dije con mi mirada que lo haga. Mi padre les dijo: bueno ya esta, están satisfechos? NOOOOO, dijeron al mismo tiempo, ahora queremos que le saques la falda y sus calzones. La cara de mi papá reflejaba toda la furia contenida que parecía que iba a explotar en cualquier momento, yo me asuste de lo que podría pasarle a mi padre si se revelaba y me puse de pie y me termine desnudando por mi misma. Mi padre no podía creer lo que veía (estaba viendo que su "nena" era toda una mujer). Yo volví a sentarme en la cama cubriendo mis senos con mis brazos sintiéndome avergonzada y fue en ese momento que le dijeron a mi padre - bueno, ahora desnúdate vos también- El se quedo petrificado al oír esas palabras y no atino a nada, los ladrones se le acercaron y lo desnudaron en un santiamén (estaba de espalda a mi) y le sujetaron las manos por detrás y lo hicieron girar hasta darme el frente. Nunca había visto a mi padre desnudo, jamás podría imagina que tuviera un pene del tamaño que se le veía aun en total flaccidez. En ese momento los hijos de puta le dijeron: -si ahora no te coges a tu "hijita", lo haremos nosotros porque faltarías a tu promesa. Yo estaba saliendo del estupor que me causaba toda esa visión y en mi mente se dibujaba el horror que sentiría si esos dos tipos llegaban a tocarme por lo que tomando una decisión extrema me incorpore de la cama acercándome a mi padre que estaba de pie y lo abrace aplastando mis senos en su pecho susurrándole al oído:- pa, o lo hacemos o me tendrán que matar porque no me dejare tocar por esos hijos de perra - y uniendo la acción a la palabra baje una de mis manos y le empecé a acariciar su pene. Por mi mente pasaban imágenes alocadamente las cuales no llegaba a definir pero al mismo tiempo pensaba si realmente mi padre lograría poseerme, en esos pensamientos discurría cuando me di cuenta que su pene empezaba a reaccionar a mis caricias, instintivamente abrí un poco mis piernas y lleve su pene a mi vagina notando con cierta vergüenza que la misma se me estaba humedeciendo. papá me dijo al oído -estas segura que esto no nos hará vivir mal el resto de nuestras vidas? - y yo le conteste - peor será que me toquen ellos y tomándole su mano con mi mano libre lo fui llevando hacia el lecho que compartía con mi madre. Me acosté de espalda y lo mire a sus ojos fijamente y le dije - ni vos sos mi papá ni yo tu hija - Asintiendo con un movimiento de su cabeza fue moviéndose para colocarse encima de mi y yo abrí las piernas preparándome para ser penetrada por mi padre. Tiernamente apoyo su miembro en la entrada de mi vagina y se fue colando dentro de mi despaciosamente haciéndome sentir una sensación de lujuria y ternura que se despertó en mi como un volcán haciéndome sentir lo que nunca nadie había logrado. Me olvide de lo que pasaba , de los ladrones que oía reír desaforadamente a lo lejos y me entregue al dulce y explosivo placer que me estaba dando mi querido padre el cual se había dado cuenta que no estaba fingiendo y que yo realmente estaba gozando de su virilidad y los ritmos de nuestros cuerpos se fueron acoplando como si hiciéramos el amor de mucho tiempo atrás. Tuve un orgasmo descomunal que le agradecí entre sollozos de felicidad y cuando me estaba regalando mi segundo orgasmo me dijo - perdón hija - y acto seguido descargo en mis entrañas su espesa savia que junto con la mía se mezclaron en apoteótico encuentro. Lo que paso después es meramente anecdótico, solo me resta agregar que hoy, después de seis años de aquel suceso, quiero agradecerles a esos benditos ladrones toda la felicidad que siguió dándome mi querido padre, aun después de casada y hasta la actualidad. Besos,

Autor: Maria Eugenia
 

Volver a Filial

 

Contact

Copyright © 2004   Pene-Salud.com  -  el-clitoris.com All Rights Reserved