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Local de intercambios. |
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Mi novia alcanzó con la polla del negro en el culo, la del árabe en el coño y la del sudamericano en la boca el primer orgasmo, y fue escandaloso. El semen comenzaba a colgar de sus mandíbulas |
| Después de nuestro primer trío, y el final feliz de por la tarde con cuatro pollas para ella, ya os comenté que no fue nada difícil quedar con algún otro chico del chat y darla para que la follaran. Lo que todavía no habíamos probado eran los clubes de intercambio, y aprovechando el puente del Día del Padre (San José), nos animamos a ir a uno de ellos. Así que Inés se vistió de manera sexy, casi como si fuese a una boda. Se puso un pantalón azul oscuro, bajo el cual portaba un tanga rojo. En la parte superior se puso un sujetador negro, con el cierre en la espalda sin hombros, puesto que el top rojo que llevaba solo se le sujetaba con dos cintas en los mismos. Ni que decir que yo estaba ya cachondo de verla, y ella también lo parecía, pues llevaba los pezones bien marcados. Agarró una rebequita para no pasar frío y yo iba un poco más normal vestido. Nos dirigimos a un local que uno de nuestros contactos nos había recomendado en el centro de Madrid. Por fuera parecía un pub normal y corriente, si no fuese por el cartelito que tiene (Sex Center, ponía, no se si será el nombre o un reclamo). Entramos, y vimos que era una especie de sex shop, pero destacaba la entrada al bar con dos grandes cortinas. Lo visto hasta el momento no parecía gran cosa, pero el bar era distinto. Rezumaba glamour por todas partes. Vimos muchos hombres en la barra, no había mujeres, salvo alguna streaper en la barra americana, con tíos babeando bajo ella. Nos acercamos a la barra y pedimos dos wiskys con coca-cola. Mientras los tomábamos veía como varios tíos no dejaban de mirar a mi novia. Eso me excitaba, y ella para no desanimar el ambiente, no paraba de mostrarse sensual conmigo. Se nos acercó un tío, de unos 28 años. Se pidió un cubata. Enseguida noté sus "intenciones", pues solo se dirigió a mi nena. -Hola guapa, ¿quieres tomar algo? -No gracias, ya me invitó mi novio.- miró por encima de ella hasta encontrarme. Un leve movimiento de mano fue su saludo. Supongo, por lo que nos dijo nuestro amigo, que eso era normal. Allí se va a lo que se va, y las relaciones personales entre las parejas desparecen, así que me desentendí del tema, pero no del todo, y me dediqué a mirar a la streaper y escuchar la conversación entres mi novia y ese desconocido. -Así que ese es tu novio. Parece majo. -Así es. Es una maravillosa persona, le quiero mucho. -¿Y como es que habéis terminado en lugar como este? -Nos gusta el sexo en grupo, y nos han recomendado este sitio. -Vaya vaya. Que claro lo tenéis. ¿Y quien lleva más cuernos puestos? -¿Qué quieres decir?- noté por su tono que Inés se sentía un poco a disgusto -Nosotros no somos infiel a nadie. -Pues yo pienso que follar con alguien que no es tu pareja, es ponerle los cuernos, de toda la vida. -Esto es distinto. Nosotros lo vivimos como un juego más del sexo. Lo disfrutamos los dos. -Así que sois bisexuales. -No, tampoco. -¿Entonces? -A él no le gustan las pollas, pero disfruta viendo como me dominan otros hombres, y a mi me gusta tener dos pollas dentro, así de sencillo. -Vaya con el mamporrero de tu novio, menudo voayeur que está hecho. ¿Y lo hacéis mucho? -Llevamos poco tiempo con esto. Empezamos hace tres meses, y ya he tenido cuatro tríos y una orgía. -¿Puedo preguntar con cuantos? -Sí claro, con cuatro. (se refería al final de nuestro primer trío) -¿Y siempre con tu novio delante? -Siempre. -Eso está bien. ¿Y con alguna tía lo has hecho? -Aún no, pero tenemos alguna en la recamara, solo que no viven en Madrid. -Vaya, que lastima. -Ya que no eres nuevo, ¿me podrías decir como funciona esto? -Claro cielo. ¿Ves esas cortinas?- me señaló un pasillo que empezaba al finalizar la barra -Al otro lado tienes una gran habitación, con una cama redonda enorme. Ahí suelen formarse las grandes orgías, caben en la cama casi 20 personas. A su alrededor tienes pequeñas habitaciones, donde se montan las fiestecitas privadas. Tienes una cama de matrimonio, pero puedes meter a quien quieras. Al recinto del sexo, como llamo yo a esas salas, pasan parejas, y tíos y tías solas. Cada habitación la puedes cerrar con una pequeña cortina, nada más, pero todo el que entra, pareja o solitarios, pueden abrirla para ver lo que hay. Tienes que tener una cosa clara, cruzar es puerta (la volvió a señalar) implica que no podrás negarte a que te vean follar, sí podrás elegir tus amantes, pero si mientras te tiras a tu novio, entra alguien en vuestra habitación a masturbarse, como mínimo debes dejarle masturbase con vosotros. -¿Cómo mínimo? -Sí. Hay quien luego con el calentón anima a ese pajillero a unirse al polvo. También podéis pasar vosotros y ver si en alguna habitación hay algo que os interese. -¿Y tu no pasas? -Aún es pronto, no ha pasado ninguna pareja. Aquí se suele esperar a que vengan varias y así se puede elegir. -Así que tú eres de los pajilleros. -Pues sí. -¿Me verías follando y te masturbarías? -Claro. -Pues entonces, pásate dentro de un rato y nos buscas- Inés le agarró el paquete con una mano -Y me enseñas que escondes ahí abajo. -Por supuesto nena. Entonces Inés me agarró por los hombros y me dijo el oído que entrásemos a las salas a follar. Como si fuese algo normal, ni me inmuté y accedí con ella en el salón. Al pasar la cortina, vimos un amplio salón redondo, con la cama en el centro y las habitaciones a los lados. Estaba vacío. Enseguida pensamos que quizás nos habíamos equivocado de sitio y que este era de los peores, pero también cabía la posibilidad de que el puente hubiese pasado factura. Nos dirigimos a una de las habitaciones, a la del centro, quedando justo enfrente de la entrada general. Sin correr las cortinas nos desnudamos y nos comenzamos a besar. -Te he visto muy suelta con tu amiguito. -Era simpático. -Y tenía un buen paquete, ¿verdad? Te ví cogérselo. -La verdad que si, se le marcaba bastante. -Lo malo, es que parece que hoy tampoco vas a probar tu primer coñito. No hay ni una tía -Ya lo he visto. He pensado otra cosa. -¿A si? ¿Y que ha pensado tu mente de puta? -Un buen gang bang, y un bukkake. Aquí parecen todos unos desesperados. ¿Qué te parece? -Que tengo la novia que todos los tíos desean, perra. Nos besamos apasionadamente y empezamos a follar. Primero me la chupó un buen rato y luego la correspondí. Continuamos un buen 69 y luego se la metí en el culo. Llevábamos ya un buen rato follando, y cuando se la tenía metida en el ano, vimos como se abría la cortina principal. Era el tipo de antes. Se quedó de piedra. Justo frente a él estaba yo dando por el culo a mi novia. Por un momento paré. -Hola de nuevo- le dije -¿Tanta experiencia que decías antes y ahora te asustas? -No, no es eso, sólo que es la primera vez que vemos que alguien usa esa habitación sin cortinas. -¿Vemos?- le pregunté extrañado. Por respuesta, él solo se movió y dejó a la vista a otro tipo. Este otro era moreno, con piel más oscura, casi como un gitano, pero no lo era, y de una edad similar a la suya. Ahora el extrañado fui yo. -Este es un amigo mío con el que suelo venir, hoy ha llegado más tarde. Yo sólo he aceptado la invitación de tu novia. Me dio un subidón de adrenalina. -Pues nada, nada, pasad y disfrutar. Por cierto, para vosotros, esta no es mi novia, es mi puta. Al decir esto, la di una fuerte enculada y la perra gritó. -Claro amo, soy su puta. Para usted y sus amigos. La seguí culeando mientras los dos tipos se acercaban a la habitación sacando sus pollas y comenzando a masturbarse. Yo la taladraba el culo y la azotaba sin parar. Ellos se pusieron delante de nosotros, dejando bien a la vista sus penes. Eran de película. Descubiertos, hacia arriba, rectos, en una palabra, perfectos. Les animé a desnudarse. Así lo hicieron y pudimos ver unos cuerpos bien formados. Comparados con los nuestros, bien podían estar con otras personas más de su complexión, pero ahí estaban babeando por mi novia. Yo la seguí enculando, pero pensé que ya era hora de pasar a la acción, no fuimos allí a echar un polvo, así que empecé el show. -Te gustan esas pollas, perra. Lo noto en tu culo, que caliente está. -Claro amo, las tienen preciosas. -A vosotros os gusta mi puta, ¿no? -Por supuesto tío- respondieron al unísono. -Pues es vuestra también. Está será nuestra puta, la puta de todo el que cruce esa cortina. Tomarla. .Pues para empezar, que pegue una buena lamida a nuestras pollas. -Lo que ordenéis, señores. Y sin más se las agarró y comenzó a masturbarles y lamer sus penes alternativamente. Yo la seguía dando en el culo y pegándola, mientras todos la insultábamos sin parar y en ella crecía su excitación. Entonces el amigo del primero nos propuso ir a la gran cama central. Así se nos vería mejor al entrar y con nuestros gemidos conseguiríamos animar a entrar a más tíos. Así lo hicimos, y entonces me tumbé, Inés se clavó mi polla de nuevo en cu culo dándome la espalda. El primer tío que conocimos la inclinó sobre mí y se la metió en el coño mientras su amigo el moreno la metía en su boca. Así estuvimos moviéndonos cerca de diez minutos, hasta que me corrí en el culo de esta zorra. Entonces cambiamos de posición y fue el primero el moreno quien se tumbó y mi novia lo cabalgó, hasta caer sobre el, dándole sus tetazas en la boca, y su amigo la enculo. Yo sentado, deje que Inés me la chupara para conseguir otra erección. Ella seguía sin correrse, su aguante es increíble. Poco a poco iban entrando más hombres. Todos tenían menos de cuarenta años y muy buena forma física. Solo se oían gemidos desde la cama, alrededor cada vez había más pollas al aire, alguno no aguantaba la masturbación y se corría. Después de follarla todos los agujeros, nos pusimos alrededor de Inés y la llenamos su cara de leche. Ella no tenía remilgos, y tomaba los lechazos con sus manos para saborearlos. -Que buena perra eres, puta- dijo el moreno. -Tienes un puton en casa tío, a esta seguro que le gustan las pollas que a un niño una piruleta. -Eso no lo dudes- y dirigiéndome a los tíos de alrededor dije - y seguro que estos tíos también quieren probarla. -Claro que queremos- dijeron varios a la vez. -Pues aprovechad, que esta bien caliente y quiere polla, y también quiere leche- ese fue el pistoletazo de salida para el primer gang bang - bukkake de mi novia. -Desnudaros y dejad que os la chupe a todos, llenarla de semen su bonita cara. En seguida se subieron varios a la cama. Ella en el centro, de rodillas, babeaba por las pollas. No podía creer lo que veía, o mejor dicho lo que no veía. Mi novia se perdía entre el bosque de piernas que la rodeaba. Siete tíos la rodeaban con sus pollas al aire. Una a una las fue chupando y masturbando. De uno en uno se vaciaron en su cara, sin desaprovechar ella la maravillosa leche que recibía. Aún había algún otro tío abajo, entre ellos había varios inmigrantes. Nuestros amigos del principio se despidieron de mí, y me dieron besos para mi nena, animándome a que otro día volviéramos. Allí me quedé yo viendo como uno a uno iban bajando de la cama tras vaciarse en mi nena. Ninguno se dirigió a mí ni abrió la boca. Recogían su ropa, se vestían y se iban. Nos volvimos a quedar solos en salón, salvo por el grupito de inmigrantes. Allí había un sudamericano, dos árabes y un negro. Les pregunté porque no subieron. El sudamericano me dijo que ellos siempre se dedicaban a mirar, nadie les dejaba participar. Mi novia estaba sentada en sus rodillas, con el busto lleno de semen. Estos inmigrantes solo se acariciaban por encima del pantalón. Cuando yo iba a abrir la boca, ella se me adelantó. -Vaya tontería, una polla es una polla, y una corrida es una corrida. Desnudaros y subir los cuatro, os dejo que no solo os corráis sobre mí, también quiero que me folléis, y a ver si el negro la tiene tan gorda como dicen. -este ni se inmutó -¿Qué pasa, que ahora no te gusto? -No- dijo el sudamericano -es que no saben castellano. -Pues entonces díselo tú. El sudamericano dijo algo, no se en que idioma y todos se desnudaron. Dejaron ver las pollas más grandes de la tarde, en concreto la de uno de los árabes. Mi novia lo organizó enseguida. La follarían los otros tres, y ese quedaría el último. Montaron un trío increíble, se fueron turnando de agujero (boca, culo, coño) y se vinieron juntos en su cara. Mi novia alcanzó con la polla del negro en el culo, la del árabe en el coño y la del sudamericano en la boca el primer orgasmo de la tarde, y fue escandaloso. El semen comenzaba a colgar de sus mandíbulas, y cada vez se botaba más seco y espeso. Entonces fue el momento del árabe de la polla gorda. Lo primero se la mamó bien, luego se puso a cuatro patas. El tío, muy listo, se la metió en el culo. Menudas embestidas metía, las tetas de mi novia se movían sin parar. -Joder que bien follas cabrón- decía mi novia. El árabe la follaba sin parar como si fuese una muñeca -Necesito más pollas. Ángel, dámela en la boca, por Dios. -Claro perra. Subí y se la puse delante. Se la metió en la boca al momento. Los otros ya se habían empezado otra paja. Con una mano los hizo subir. Se soltó de nosotros. -Ahora Angelito, vas a ver bien a una puta en acción. Tumbó al de la polla gorda en la cama, se la metió en el coño. A mi me ofreció su culo, y se la metí, claro. Los otros tres, delante de ella, en pie, tenían las pollas cerca de su cara. Se metió la del negro en la boca, y con las manos masturbaba a los otros dos. Así nos folló a los cinco a la vez. Menudo morbo tenía encima. Veía como botaba sobre el árabe y este disfrutaba con el coño de mi novia, y la vez tenía ante mí su boca y sus manos trabajando con ansia otras tres pollas, y para colmo la estaba dando por el culo. No pude durar mucho, y en cinco minutos estaba corriéndome otra vez en su cara. El negro ocupo mi sitio en su culo. Uno a uno fue terminando, todo es en su cara. El que más duró, el de la polla gorda. A este, Inés le preparó algo especial, le dejó correrse dentro de su boca y se lo bebió con deleite delante del mismo. Cuando terminamos, estábamos todavía solos, no entro nadie, y nuestros amigos se fueron. Allí solos la pregunté que tal estaba. Me dijo que muy satisfecha, que se encontraba genial y lo había pasado bien. La dije que se limpiara y nos fuéramos a casa, a seguir la fiesta nosotros solos. La idea le encantó y nos fuimos. La experiencia fue estupenda para nuestra relación y actividades sexuales. Muchas lo recordamos mientras hacemos el amor. Ahora solo me queda proporcionarla un buen coño para comerse. Cuando lo consiga os lo contare. Y espero visitar pronto también otro local de estos, pero esta vez, de mejor categoría, y con más gente…….. Autor: ONAN |
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