Como me inicie en la zoofilia.

 

Un tío suyo llevo a su casa un perro, el cual se convirtió cómplice de nuestra protagonista y sus ratos de pasión.

 
Hola mi nombre es Carmen tengo 27 años y vivo en San Isidro Norte de Buenos Aires bueno esto paso ya hace un buen tiempo por allá cuando tenia mis 16 años un buen día mi tío que vivía en la misma casa en realidad no en la misma ya que el terreno era grande y cabían 2 casa la de mi tío y la mía en la cual yo vivía con mis papas y en la otra mis primos y tíos.
Un buen día mi tío traen para mi sorpresa un perro estos que se usan para la caza un dálmata los dueños anteriores argumentaron que no servia para nada y que lo dejarían atado por ahí para que se lo llevara alguien, al escuchar esto mi tío lo trae para la casa para ver si mi tía lo aceptaba o no... como Tadeo, así se llamaba, era un dulce, no tardo demasiado en comprar el corazón de mi tía y de mis primos al otro día cuando salgo al patio ya que ellos vivía en la parte trasera del terreno veo una cosa blanca con manchas negras que viene hacia mi con un movimiento de rabo incontrolable, siempre tuve cuidado de los perros que no conocía pero este demostró mucho afecto así que me agache y le tome la parte de debajo del hocico con la mano izquierda y con la derecha con cuidado le palmeé la frente el respondió de inmediato saltando en el lugar La cuestión que el se quedo en la casa de mis tíos y todas las mañanas pasaba el cerco de ligustrina que teníamos como división de terrenos pero en la parte de abajo era menos tupida y leñosa así que pasaba con facilidad.
Como me levantaba relativamente temprano para ir al colegio tomaba mi desayuno en la cocina un día mis papas se fueron de viaje para dejar en condiciones los departamentos de la costa para la temporada de veraneo y alquilarlos y yo ya había terminado las clases mas o menos a fin de diciembre, que estaba sola, me levantaba de dormir estaba en la cocina con mi desayuno abro la puerta de la cocina y Tadeo esta como siempre ahí, dejo la puerta abierta y como de costumbre siempre le daba una tostado o galleta pero ese día no tenia ninguna así que al ver que me miraba me levanté y fui a la alacena alta que yo apenas llegaba apoyé una rodilla sobre la mesada y la otra pierna de puntas en el piso cuando de repente siento una cosa fría entre mis piernas seguido de un lengüetazo profundo fue tan rápido que no me dio tiempo a nada ni a echarlo o bajar la lata con la que estaba haciendo equilibrio, me doy vuelta cuando mas o menos pude ac Después pensando muchas veces había estado con el en la cocina de igual manera con mi camisón que me llegaba hasta la mitad del muslo y sin mis bragas pero esa noche particularmente me había masturbado pensando en el chico que me gustaba y me hacia el amor, toda esa humedad mas el flujo normal para un perro de caza era un obelisco con carteles de neón que decían aquí hay sexo dispuesto y listo para consumir.
La idea me quedo dando vueltas por la cabeza por varias horas al otro día también abrí la puerta a la mañana pero esta vez estaba dispuesta a probar algo mas de esa sensaciones. Esta vez apenas entro a la cocina cerré la puerta y mire por la ventana si alguien me había visto en esta maniobra actué como siempre pero al ir a buscar la lata de galletas apoyé todo mi dorso delantero sobre la mesada y abrí las piernas hasta dejar todo mi sexo a la vista, Tadeo no tardo demasiado en captar la idea ya que en solo pensar lo que estaba a punto de hacer ya me había humedecido se acerco y olfateo luego se sentó y empezó a lamer tarde 1 minuto en acabar es una sensación hermosa sentir que te cubren todo el sexo de una sola lengüetada y esta que sea ardiente porque los perro tienen mas temperatura que nosotros.
Luego otro orgasmo y otro cundo quise acordarme y no daba mas bajo de la mesada y siento un tirón en la espalda al mantener esa posición y la excitación no me daba cuenta que se me había acalambrado la espalda, cundo se me paso un poco me agache y le tome la fija con una mano y lo empecé a pajear el tipo se re calentó y salto con sus 2 patas a mis hombros me lastimo con sus uñas pero yo entendí la idea, así que me agache haciendo la posición de la perra y no tardo demasiado en calzarme las patas en la cadera lo que me sorprende siendo anatómicamente tan distintos la altura de mi raja es justa la altura de su pija y mis caderas en esa posición y otras que contare en otros relatos son puntos perfectos de anclaje para sus patas, la cosa que al principio no entraba así que pase una mano por el costado y lo guié a mi conchas, al contacto con la humedad y el calor de mi raja metió y saco sin parar a una velocidad increíble duro muy Los latidos de su pija y la abotonadura terminaron en un orgasmo descomunal quedamos así 7 u 8 minutos su pija no era demasiado grande así que se safo rápido me incorpore me dolían las rodillas me temblaban las piernas y me dolía la espalda pero yo tenia una felicidad total nunca en mi vida había acabado tantas veces seguidas.
Mi vida zoofilica sigue hoy por hoy y con mucha mas experiencia por supuesto mas adelante voy a relatarles mis otras experiencias de la mano de max que es quien me ayuda con los perros grandes por los desgarros y de mas cosas por el tamaño de estos.

Autor: Carmen lovedog
 

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