El sexo oral es una práctica cada vez más común entre los adolescentes
Los adolescentes norteamericanos distinguen entre sexo y sentimientos. Así, consideran normal tener encuentros sexuales, siempre que no haya penetración vaginal, con alguien al que no se sienten emocionalmente ligados, mientras que reservan el sexo vaginal para "esa persona más especial". Además, hacen otra distinción: si no hay orgasmo, no es sexo.
Sexo sin sentimientos
La Dra. Haffner se entrevistó con un par de docenas de adolescentes, los cuales señalaron que el sexo oral es aquel que se puede mantener con cualquier persona sin necesidad de tener con ella una relación especial porque, aclararon, para esa situación "están las relaciones sexuales coitales". Esta diferencia emocional entre cada tipo de relación es ampliamente conocida por los expertos que trabajan con los jóvenes: para ellos el sexo oral no va ligado a lazos emocionales.
Los profesionales de la salud refuerzan la idea aparecida en la prensa en la que se ponía de manifiesto que los adolescentes de hoy consideran el sexo oral como una forma menos arriesgada y menos comprometida (en cuanto a intimidad) de mantener relaciones sexuales. "El sexo oral es visto como algo muy distinto a las relaciones sexuales", apunta Susan Rosenthal.
¿Qué es el sexo oral y cómo se practica?
Las dos prácticas más habituales dentro del sexo oral son la felación y el cunnilingus. La felación consiste en la estimulación del pene con la boca y es casi siempre la forma más poderosa de excitar a un hombre, ya que para éstos la boca es un símil de la vagina incluso más excitante, ya que es capaz de besar, lamer, succionar, acariciar, etc.
Por su parte, el cunnilingus es la utilización de la boca y la lengua para lamer y acariciar el clítoris y la zona vaginal, lo que excita intensamente a la mayoría de las mujeres. Además, la lengua es más suave que los dedos para estimular el clítoris.
El sexo oral implica un elevado grado de intimidad y un adecuado nivel de confianza. Hombre y mujer pueden estimular recíprocamente sus órganos sexuales mediante la conocida postura del 69, en la que uno se coloca al revés encima del otro.
¿En qué consiste el "Sexo oral"?
Sexo oral es la forma en la que se conoce la práctica que consiste en el acto de colocar un miembro sexual en la boca del segundo participante en el acto sexual. Este miembro sexual puede ser el pene o la vagina. En otras palabras, si la mujer besa con su boca el pene del hombre o si el hombre besa la vagina de la mujer, se está incurriendo en "sexo oral".
El "sexo oral" es una práctica que no proporciona la posibilidad de reproducción, y más importante que todo, es una práctica en la que los homosexuales (sexo entre hombres) y las lesbianas (sexo entre mujeres) dan riendas sueltas a sus deseos carnales. De hecho, el "sexo oral" es una de las formas predilectas en las que la comunidad homosexual, casi por obligación, debe incursionarse, debido a la incapacidad de tener sexo de la forma natural. Es mejor ni mencionar las formas adicionales en las que estas personas tienen "sexo".
El Apóstol Pablo habla sobre las prácticas homosexuales en general y menciona a los hombres y a las mujeres cambiando "el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres (y mujeres con mujeres)…". Romanos 1:26-27. Paréntesis míos: DAU.
Es evidente que aquí Pablo se refiere, no sólo a la práctica de penetración anal en que se enfrascan los homosexuales, sino además a la práctica de lo que ahora conocemos como "sexo oral".
¿Y qué del "sexo anal"?
En una ocasión un visitante de Antesdelfin.com me envió una pregunta en la que me interrogaba sobre la posición de Dios con respecto a lo que él denominaba como "sexo anal". Pero lo más espeluznante de tener que enfrentarme a dicha disyuntiva lo conformaba el hecho de que esta persona me decía que fue una pareja de pastores quienes se encontraban incursionando en tales prácticas y que inclusive se habían dado la libertad de admitir desde el púlpito lo satisfechos que se encontraban al hacerlo. Pues hasta ahora yo había colocado en la gaveta la engorrosa situación de tener que responder a tal pregunta, pero ahora, dado el tema en que nos encontramos inmersos, he considerado apropiado mencionar que tales prácticas, en mi humilde opinión, podrían agruparse bajo prácticas que van contra "el uso natural" de los miembros sexuales creados por Dios.
En mi humilde opinión, creo que tanto el "sexo oral" como el "sexo anal" (donde el hombre inserta su pene por el ano de la mujer), son prácticas que van "contra la naturaleza". Dios inventó el sexo para la reproducción y para proporcionar placer a la pareja unida a través de la prescripción divina. El sexo no puede verse como un utensilio para satisfacer los deseos perniciosos y evidentemente pervertidos de la otra pareja recurriendo a actos que evidentemente van contra lo natural. Sea usted creacionista o evolucionista, debe admitir que el sexo que no es reproductivo es simplemente placentero. Pues aunque Dios no está opuesto al placer sexual (¡fue Él quien lo concibió!), Él sí está totalmente opuesto al placer pernicioso y liberal donde los participantes recurren a medidas claramente opuestas a lo prescrito por Él cuando nos diseñó.
Si tuviéramos que transar y en pos de lograr "placer sexual" tuviéramos que admitir cualquier cosa que resultara placentera a cada persona en particular, entonces tuviéramos que transar también en la admisión de los actos sádicos y masoquistas, los cuales, al parecer traen gran satisfacción y "placer sexual" a los envueltos en tales actos.
Sexo oral para ella: La boca de un hombre si la usa bien
puede ser un instrumento muy erótico y puede estimular con ella todas las
partes del cuerpo femenino. En realidad la relación oral también incluye
besar, lamer y chupar todo el cuerpo. Desgraciadamente, la mayoría de la
gente se concentra solamente en los genitales. Casi todas las mujeres
disfrutan mucho con un buen cunilingus, y las que dicen que no les gusta
suelen hacerlo por cuestiones morales o porque sienten que sus genitales
son algo sucio y maloliente y creen que su pareja lo hace por ellas.
Pero la mayoría lo considera muy apasionado y una muestra de lo que su
pareja les ama, piensan que es la cosa mas personal e íntima que un
hombre puede hacer, y por eso le conceden una gran valor a este tipo de
relación. Como he dicho otras veces las mujeres son mas complicadas
sexualmente que lo hombres. Algunas no saben lo que les gusta porque nunca
se les ha ocurrido experimentar con su cuerpo y esperan que sea su hombre
el que les despierte las sensaciones que imaginan pero que no conocen.
Otras sí se conocen, pero no se atreven a explicar las cosas por miedo a
pasar esa débil línea que separa a las mujeres decentes de las putas, y
otras consideran que los hombres tienen la obligación de saberlo todo
porque se han creído aquello de “No hay mujer frígida sino hombre
inexperto”.
Por esto es muy importante cada vez que se intente incluir en el
repertorio de conductas sexuales algo nuevo, hablarlo previamente con
sinceridad y sencillez, procurando establecer los límites y después
abandonarse a la maravillosa experiencia de dejarse hacer.
Ahora dirige tu boca por entre los senos hacia el estómago, muerde
suavemente y chupa la piel alrededor del ombligo haciéndolo en círculo,
tironea suavemente el pelo del pubis pero no toques la vulva hasta que
sientas su respiración y los latidos cardiacos verdaderamente alterados.
Sexo oral, no genital
Haz que tu pareja se recueste cómodamente y tú colócate en la postura
mas cómoda, porque toda la sesión tiene que ser lenta pausada y sin
prisas. Empieza por la cara, bésale dulcemente los ojos y la boca como tú
sabes que le gusta, mientras acaricias su cuerpo con las manos, nada de
senos y genitales de momento, una de las ventajas de usar caricias bucales
es que deja las manos libres para otros menesteres.
Acaricia sus hombros y no te olvides de los lóbulos de las orejas ni de
su cabello son partes muy, muy erógenas. Toma sus manos bésale las
palmas, mordisquea las yemas de los dedos y chupa con fuerza su pulgar,
resbala las manos por los costados, pásalas por debajo de sus nalgas
hacia los muslos, piernas y pies. Detente en los pies todo lo que ella te
permita algunas mujeres pueden llegar al orgasmo desde las caricias de los
pies si su amante es atento y se entretiene en ello con placer.
A estas alturas tu pareja tiene que estar muy excitada y ahora es el
momento de concentrarte en sus senos. Ten cuidado algunas mujeres tiene el
pecho muy sensible, amásalo suavemente y céntrate sobretodo en los
sobacos, la areola y el pezón. Puedes trasportarla al cielo si sabes
chupar sus pezones con habilidad.
-Algunas mujeres sienten el sexo oral como una degradación, si tu pareja
es de estas, ni lo intentes
-Para algunas mujeres la estimulación oral es la única manera de
conseguir el orgasmo
-Para muchas es una alternativa muy agradable a la penetración -Si
colocas las manos bajo su culo tendrás mas fácil acceso a sus genitales
-Si quieres hacer sexo oral durante la menstruación usa un tampón o el
diafragma
-Aféitate la barba cuidadosamente, la piel de la vulva es muy fina y
puedes arañarla fácilmente
-Nunca uses los dientes con el clítoris
-Nunca hagas sexo oral con una mujer desconocida, es una de las vías de
contagio del SIDA
-Nunca soples dentro del orificio vaginal, si entra aire en el torrente
sanguíneo se puede producir la muerte
Posturas
Una vez que hayas conseguido que tu pareja tenga una buena excitación
seguramente que se sentirá receptiva hacia la estimulación de la zona
genital. La mejor postura es, posiblemente, ella tumbada boca arriba y él
arrodillado entre las piernas de ella para que fácilmente pueda besar,
lamer y chupar los genitales femeninos. El mayor problema es el dolor de
cuello, para evitarlo coloca varios cojines bajo los riñones de tu pareja
para que sus genitales estén mas a tu alcance y no tengas que esforzarte
tanto.
Esta postura es buena para lamer y chupar el clítoris pero no es cómoda
para acariciar o meter la lengua dentro de la vagina, el perineo o el ano.
Para esto es mejor la postura que se adopta para realizar el 69, en esta
posición llegas perfectamente a toda la zona genital sin ningún esfuerzo.
También es muy cómodo que la mujer se coloque abierta de piernas sobre
el borde de la cama y el se arrodille sobre un cojín en el suelo entre
sus piernas abiertas, si levantas sus piernas sobre tus hombros tienes un
acceso fácil y cómodo y ella puede moverse sin esfuerzo.
Otra postura que puede emplearse como variante es el hombre boca arriba y
ella coloca su vulva sobre la boca de él, mientras él le pasa las manos
sobre las nalgas. Si ella es experta en el control de su genitales puede
darle un beso con la vulva moviendo suavemente los músculos perivaginales.
Ten cuidado y en cuanto sientas su orgasmo deja de tocar su clítoris y céntrate
en la vagina, algunos clítoris son tan especiales que después del
orgasmo duelen, y sin embargo algunas mujeres pueden tener un nuevo
orgasmo si sigues imitando una penetración con los dedos. También puedes
insertar un dedo en el ano antes del orgasmo y sacarlo suavemente durante
este, hay mujeres que dicen que esta es la experiencia mas placentera que
han tenido jamás.
Rematando la faena
Ahora tienes la vulva abierta a tu disposición empieza lamiendo y
succionando los labios mayores y menores, ensaliva bien toda la zona, pasa
la lengua alrededor del clítoris y tómalo entre tus labios succiónalo
con ritmo, pídele a ella que te marque el ritmo poniendo una mano sobre
tu cabeza o moviéndose como le pida el cuerpo, cuando notes que esta casi
a punto para y dirígete al orificio de la vagina, inserta en ella un dedo
o dos según prefiera y vuelve a succionar el clítoris hasta que la
sientas rugir de placer.
Cuando notes que las oleadas del orgasmo van disminuyendo tómala entre
tus brazos y dile cosas, la mayoría de las mujeres suelen ser mas
auditivas que los hombres y su fase de resolución puede durar hasta un
cuarto de hora, por lo que si durante este tiempo la abrazas y le dices
cosas (tú sabes muy bien las que le gustan) para ella será una
experiencia que no olvide nunca.
